APPLICATION OF UNIVERSAL DESIGN FOR LEARNING (UDL) FOR THE INCLUSION OF STUDENTS WITH SPECIAL EDUCATIONAL NEEDS
Autor: Andr s David Pinos Tigrero
ORCID ID: https://orcid.org/0000-0002-3758-8085
E-mail de contacto: andres.pinos@educacion.gob.ec
Afiliaci n: : *Ministerio de Educaci n (Ecuador)
Art culo recibido: 27 de abril del 2026
Art culo revisado: 29 de mayo del 2026
Art culo aprobado: 29 de junio del 2026
Licenciado en Ciencias de la Comunicaci n Social adquirida de la Universidad de Guayaquil (Ecuador). Mag ster en Educaci n Inclusiva adquirida de la Universidad Casa Grande (Ecuador).
El presente art culo realiza una aproximaci n al Dise o Universal para el Aprendizaje (DUA). Este es considerado como una estrategia pedag gica con el prop sito de potenciar la inclusi n de los estudiantes con necesidades educativas especiales en Educaci n B sica Media. La investigaci n fue llevada a cabo en la Unidad Educativa Albert Einstein, situado en Milagro (Ecuador) trabajando con una muestra conformada por 45 estudiantes. El trabajo se desarroll principalmente desde un enfoque mixto, de tipo descriptivo y no experimental; realizando para tal finalidad un trabajo de campo a trav s de una encuesta estructurada y de una gu a de observaci n a trav s de una hoja de evaluaci n. En esta ocasi n, el an lisis se ha centrado en cuatro dimensiones: la accesibilidad de los contenidos, en participaci n activa, en diversidad de estrategias metodol gicas y en percepci n de inclusi n. Los resultados muestran que, aunque existen pr cticas pedag gicas en favor de la inclusi n, se requiere de una formaci n m s flexible, en el uso de recursos m s multisensoriales, en la adaptaci n de las actividades y la evaluaci n diferenciada, tal y c mo se utiliz en la planificaci n curricular. Conclusiones a las que se lleg : el DUA es una alternativa v lida para reducir las barreras del aprendizaje, propiciar la participaci n de todos los estudiantes y establecer ambientes educativos m s equitativos. Por otro lado, fue puesta de manifiesto la necesidad de realizar una formaci n continua a trav s de distintas instancias y de una gesti n institucional que favorezca la inclusi n desde la planificaci n curricular.
Palabras clave: Dise o Universal para el Aprendizaje; Inclusi n educativa; Necesidades educativas especiales; Educaci n B sica Media; Estrategias pedag gicas.
Abstract
In this article, we analyzed UDL's application to strengthen the inclusion of students with special educational needs in Middle Basic Education. This study was developed at Unidad Educativa Albert Einstein located in Milagro, Ecuador, and sampled 45 students enrolled in the school. A mixed-method approach with a descriptive scope, using a non-experimental design, was used to conduct the study by utilizing both a structured survey and classroom observation guide. In each of these studies, analysis was performed using four dimensions (content accessibility; active participation; diversity of methodological strategies; and perception of inclusion).
The study results indicate that several of the pedagogical practices are favorable for improving inclusion; however, action must be taken to enhance flexible planning, use of multisensory materials, adaptation of activities, and differentiated assessment. Therefore, UDL should be viewed as a significant alternative for providing greater equity in education, promoting all student participation, and creating more equitable educational environments and that teacher professional development and the school support of inclusion from curriculum planning is necessary to ensure successful inclusion of all students with special educational needs.
Keywords: Universal Design for Learning; educational inclusion; Special educational needs; Middle Basic Education; Pedagogical strategies.
Sum rio
Este artigo apresenta a utiliza o do Desenho Universal para Aprendizagem (DUA) como uma metodologia pedag gica para a inclus o dos alunos que t m necessidades educacionais especiais juntamente com os estudantes da Educa o B sica M dia. A pesquisa foi realizada na Unidade Educativa Albert Einstein, do munic pio de Milagro, Equador, com uma amostra de 45 alunos, com um delineamento de pesquisa de aproxima o mista, de car ter descritivo e delineamento n o experimental, com a t cnica para a coleta de dados que consistiu em question rio estruturado e roteiro de observa o em aula. A an lise ocorreu em quatro dimens es: acessibilidade dos conte dos, participa o ativa, diversidade das estrat gias metodol gicas e percep o de inclus o. Os resultados mostraram que, apesar de existirem pr ticas pedag gicas favor veis inclus o, falta fortalecer o planejamento flex vel, o uso de recursos multissensoriais, a adapta o das atividades e avalia o diferenciada. Conclui-se que o DUA constitui uma alternativa relevante para diminuir as barreiras de aprendizagem, promover a participa o de todos os estudantes e consolidar ambientes educacionais mais igualit rios.
Palavras-chave: Desenho Universal para a Aprendizagem; Inclus o educacional; Necessidades educacionais especiais; Educa o B sica M dia; Estrat gias pedag gicas.
Introducci n
La educaci n inclusiva es uno de los grandes retos a los que se enfrentan los sistemas de escolarizaci n de nuestros d as por la obligaci n de que todos los estudiantes accedan, participen y aprendan en condiciones de equidad. As , en esta l nea, las necesidades educativas especiales no hay que verlas nicamente desde la dificultad que tiene un estudiante, sino que se han de ubicar en las barreras del curr culo, las metodolog as, la forma de evaluar, la comunicaci n y la organizaci n escolar. El Dise o Universal para el Aprendizaje es visto como un modelo pedag gico que permite anticipar barreras y ofrecer m ltiples formas de acceso al conocimiento, participaci n y expresi n del aprendizaje (Holtorf & Ryd n, 2024).
El modelo del DUA sostiene que la diversidad en el aula constituye una caracter stica natural del proceso educativo y no se presenta como una excepci n. Es por esto que aboga por considerar el dise o de experiencias de aprendizaje flexibles desde el principio, en vez de plantear las adaptaciones nicamente cuando la persona estudiante presenta dificultades.
Dicho principio est fundamentado en tres principios: establecer m ltiples formas de implicaci n, de representaci n y de acci n o expresi n. Con estos principios, los estudiantes participan, comprenden los contenidos y demuestran su aprendizaje de distintas formas, seg n sus ritmos, sus intereses o sus capacidades (Almeqdad et al., 2023; Murillo, 2024).
En el caso de la Educaci n B sica Media, la aplicaci n del DUA cobra especial sentido, debido a que en esta etapa los estudiantes presentan una transici n de car cter cognitivo, emocional o social; las cuales se requiere de la implementaci n de estrategias pedag gicas inclusivas.
En este nivel, las diferencias de ritmo de aprendizaje, la comprensi n lectora, la atenci n, la comunicaci n, la autorregulaci n y la participaci n afectan el rendimiento acad mico. En consecuencia, la planificaci n del trabajo docente debe permitir la planificaci n de actividades variadas, la utilizaci n de recursos accesibles, la presentaci n de apoyos visuales, el trabajo colaborativo o la elaboraci n de evaluaciones flexibles, para permitir a todos los estudiantes tener oportunidades reales de aprender (Pincay Reyes, 2023).
La Unidad Educativa Albert Einstein, de la ciudad de Milagro, es el contexto referencial de este estudio, ya que, tal como antecede la informaci n institucional de dicha unidad educativa, promueve una formaci n centrada en la b squeda de la excelencia, la innovaci n, los valores, el trabajo en equipo y la convivencia arm nica inclusiva.
Dicha proyecci n posibilita relacionar un tema de estudio con la necesidad de comprobar pr cticas pedag gicas que respondan a la diversidad del alumnado y que favorezcan la participaci n en el aula de estudiantes con necesidades educativas especiales dentro de educaci n b sica media.
Fundamentos del Dise o Universal para el Aprendizaje
El Dise o Universal para el Aprendizaje es una propuesta did ctica que se basa en el dise o de situaciones de aprendizaje flexibles y accesibles en todas sus fases y momentos, desde la fase del dise o inicial. El objetivo principal consiste en evitar la organizaci n de la ense anza en el marco de un nico modelo o un nico tipo de enfoque de ense anza, dado que siempre hay alumnos que aprenden de forma diferente, que tienen distintos ritmos de aprendizaje y que requieren apoyos de tipo diverso para poder participar activamente en el proceso de aprendizaje.
A este respecto, el DUA no se limita a servir de apoyo para alumnos con necesidades educativas diversas, sino que se propone para todo el grupo de alumnos mediante estrategias que reduzcan barreras de acceso, participaci n y de expresi n sobre el aprendizaje. En esta l nea, Analuisa y otros (2025) define el DUA como una t cnica que, a partir de estos principios, permite mejorar y optimizar la ense anza y el aprendizaje para todo el mundo, y destaca la importancia de generar estudiantes con agencia, reflexivos, estrat gicos y aut nticos.
Desde este marco, el DUA es una alternativa para modificar la pr ctica docente tradicional, especialmente para aquellas en las que la diversidad del aula solicita una respuesta pedag gica m s amplia. Estos principios est n organizados en tres dimensiones b sicas en torno a m ltiples formas de implicarse, m ltiples formas de representaci n y m ltiples formas de acci n y expresi n.
La implicaci n se relaciona con la motivaci n, el inter s y la participaci n del alumno; la representaci n permite dar a conocer los contenidos a partir de distintos tipos de formatos; y la acci n y expresi n da posibilidades a los alumnos para que demuestren su aprendizaje.
S nchez-Serrano (2024), en una revisi n y meta an lisis, afirma que el DUA apoya los principios de la diversidad del alumnado en las aulas inclusivas e incluso puede dar mejores resultados si se aplica de forma planificada.
Dentro del mbito de la Educaci n B sica Media, estos fundamentos son de gran relevancia, no solo porque los estudiantes atraviesan una etapa del curr culum donde aumentan las exigencias cognitivas, sociales y comunicativas, sino porque tener en cuenta el DUA supone que el docente debe anticipar las posibles barreras a fin de sobrellevar las dificultades que surjan durante el aprendizaje.
Esto implica emplear recursos diversos, preparar actividades colaborativas, utilizar recursos visuales y tecnol gicos, impartir instrucciones claras y permitir v as de evaluaci n m ltiples. De esta manera, el DUA se transforma en una medida de prevenci n y no solamente solucionadora, ya que se pueden construir aulas m s accesibles desde el momento en el que comience el proceso educativo.
Inclusi n educativa y necesidades educativas especiales
La inclusi n educativa se basa en el derecho de todos los alumnos a participar en los procesos escolares de calidad, sin ninguna exclusi n, discriminaci n o segregaci n. Tal y como se ha indicado, este enfoque entiende que las diferencias no deben ser consideradas como barreras, sino como parte de las condiciones de la diversidad humana.
Por lo tanto, el abordaje de los alumnos que presentan necesidades educativas especiales (NEE) debe concebirse m s all de una concepci n centrada exclusivamente en el diagn stico y debe avanzar hacia una mirada pedag gica que busque las barreras que podamos encontrar en la educaci n escolar. UNESCO propone que la educaci n inclusiva se basa en identificar y eliminar todas las barreras de la ense anza, y eso se relaciona con el curr culo, la pedagog a y la ense anza (Espinoza & Lojano, 2024).
Las NEE pueden estar o no relacionadas con discapacidades. Y pueden aparecer a partir de las dificultades de aprendizaje, de la comunicaci n, de atenci n, de comportamiento, de movilidad, de interacci n social y del procesamiento de la informaci n (Pizarro-Romero & Sarmiento-Chugcho, 2023). Con todo, desde una mirada inclusiva, la respuesta educativa no puede ser considerada una mera clasificaci n del alumno, sino establecer apoyos, recursos y estrategias que permitan avanzar con el proceso de aprendizaje.
En estos t rminos, el DUA cierra la inclusi n, porque ofrece las herramientas para flexibilizar la ense anza, crear oportunidades de participaci n para todos y es muy importante en Educaci n B sica Media, donde las diferencias de ritmo, de comprensi n lectora, de autonom a y de habilidades sociales pueden incidir directamente en el rendimiento acad mico.
La educaci n inclusiva es el principio que todo alumno tiene que participar dentro de un proceso escolar de calidad, considerando sus caracter sticas, necesidades y formas de aprendizaje. Desde esta perspectiva, las diferencias no son un impedimento, sino que son caracter sticas que forman parte de la mirada de la diversidad humana.
De este modo, la atenci n a los alumnos con NEE debe alejarse de una concepci n centrada en el diagn stico. Esta debe orientarse hacia una mirada pedag gica que identifique las barreras presentes en el contexto escolar. La educaci n inclusiva se caracteriza por contar la identificaci n y la eliminaci n de todo tipo de barreras de la ense anza y, por tanto, teniendo en cuenta lo que se refiere al curr culo, a la pedagog a y la ense anza (Pinz n-Tapias & Mill n-B ez, 2025).
Las NEE pueden estar o no asociadas a problemas de discapacidad. Estos pueden aparecer a partir de dificultades en el aprendizaje, la comunicaci n, la atenci n, el comportamiento, la movilidad, la interacci n social y el procesamiento de la informaci n.
Todo ello, desde el punto de vista inclusivo, la respuesta educativa no puede ser una mera clasificaci n del alumno, sino establecer apoyos, recursos y estrategias que favorezcan avanzar en el proceso de ense anza y aprendizaje. En otras palabras, el DUA cierra la inclusi n, porque es un m todo que da las herramientas para flexibilizar la ense anza, crea oportunidades y favorece la participaci n de todos. Es importante conocer que las diferencias de ritmo, capacidades de comprensi n lectora, de autonom a y de habilidades sociales puedan incidir directamente en el rendimiento acad mico.
Principios del DUA aplicados al aula
La implementaci n del DUA en el aula se lleva a cabo a trav s de unas estrategias did cticas que permiten una atenci n a la diversidad iniciando desde el d a a d a de la planificaci n. El primero de los principios que se relaciona con las diversas maneras de implicar, busca estimular el inter s hacia el alumno, mantener su motivaci n y favorecer la participaci n del mismo.
En este sentido, el profesor puede emplear actividades conectadas con la vida cotidiana, din micas para el trabajo colaborativo, retos que vayan aumentando progresivamente, juegos con la finalidad did ctica, preguntas orientadoras o tambi n espacios para la elecci n (Montenegro-Rueda, 2025). Cuando el alumno tiene la oportunidad de participar de distintas maneras se incrementa su sentido de pertenencia y se disminuyen las barreras emocionales o de actitud que limitan su aprendizaje.
El segundo principio relacionado con las m ltiples formas de representaci n consiste en presentar la informaci n a trav s de distintos canales. Esto es as porque el contenido no debe limitarse nicamente a la explicaci n oral o a la explicaci n mediante el texto escrito, sino que puede incluir im genes, esquemas, organizadores gr ficos, videos, audio, dramatizaciones, ejemplos concretos, materiales manipulativos, etc.
La diversidad favorece especialmente al alumnado con dificultades de la comprensi n lectora, la atenci n, el lenguaje o la memoria, pero tambi n es positiva para el resto del grupo porque permite reforzar los contenidos mediante un recorrido diverso del aprendizaje. En este sentido, las pautas del DUA inciden en que la ense anza ofrezca opciones para acceder a la informaci n y construir significado de una manera flexible.
El tercer principio hace referencia a las m ltiples maneras de proceder y expresarse, lo cual implica que no podemos exigir a todos los alumnos que demuestren lo aprendido de la misma forma. Hay alumnos que se expresan mejor de manera oral, los que se expresan mejor escribiendo, los que lo llevan a cabo en dibujo, otros en exposiciones, en proyectos, en esquemas, en dramatizaciones, otros en productos digitales, etc.
Por eso, para que la evaluaci n sea inclusiva ha de aceptar diferentes maneras de evidenciar el aprendizaje siempre y cuando se mantenga lo que se quiere evaluar. En la Educaci n B sica Media es muy importante para que la evaluaci n no se convierta en una barrera para aprendizajes muy elementales, sobre todo en educaci n especial. Poner en pr ctica este principio no significa que el alumno no tenga que exigirse, sino que se le ofrecen caminos diferentes para llegar a la misma licencia formativa.
Rol docente en la aplicaci n del DUA
El educador constituye una pieza fundamental para llevar a cabo el Dise o Universal para el Aprendizaje, dado que es quien planifica, media, observa, adapta y eval a el proceso educativo (Fuentes, 2023). El docente no cumple con la mera exposici n de contenidos, sino que debe intentar crear las condiciones necesarias para que los alumnos puedan activamente acceder al aprendizaje desde sus caracter sticas, intereses y necesidades.
Para ello es necesaria una actitud pedag gica abierta, la capacidad de observar y la voluntad de modificar las estrategias cuando se detecta que una actividad no responde a la diversidad del grupo. En este sentido, el DUA requiere que el educador deje de pensar en una nica forma de ense ar para adoptar una planificaci n con varias alternativas.
La formaci n docente es una de las piezas fundamentales para que el DUA no se quede s lo como una propuesta te rica. Muchos docentes reconocen la importancia de la inclusi n, pero detectan dificultades en el uso de estrategias diferenciadas, recursos accesibles o en el dise o de evaluaciones flexibles.
Las investigaciones m s recientes sobre el DUA remarcaban que su puesta en pr ctica necesita de conocimiento metodol gico, de acompa amiento institucional y de reflexi n constante sobre la pr ctica educativa. De la Fuente-Gonz lez (2026) afirma que el DUA ha emergido como una idea asociada a la educaci n inclusiva, capaz de fomentar la participaci n y el compromiso del alumnado sin depender de los ajustes en el curr culo a posterior.
En la Educaci n B sica Media, el docente debe observar no nicamente el rendimiento acad mico, sino en que los alumnos participen, realicen trabajos colaborativos y comprendan instrucciones para poder expresarse a la hora de responder a las actividades. Eso ayuda a superar barreras y a tomar decisiones pedag gicas de forma oportuna.
Por ejemplo, en el caso que un alumno no comprenda una lectura, el docente se va a reconocer el caso alternando apoyos visuales, lectura conjunta o preguntas orientadas en el caso de que el alumno no se exprese de forma escrita, se basa en una exposici n oral o la presentaci n de un organizador gr fico. Estas pr cticas demuestran que el DUA favorece la inclusi n cuando se convierte en una pr ctica habitual y no en una medida asilada.
Recursos pedag gicos inclusivos
Los recursos pedag gicos inclusivos son los materiales, medios y recursos que permiten el acceso a los contenidos y favorecen la participaci n de todos los alumnos. Este tipo de recursos deben ser variados, accesibles y funcionales en el marco del DUA (Sandoval, 2024).
Entre ellos encontramos im genes, v deos, audios, infograf as, pictogramas, mapas conceptuales, fichas adaptadas, textos de lenguaje claro, recursos digitales, juegos de aprendizaje, materiales manipulativos o plataformas educativas. La principal finalidad de estos no es hacer m s atractiva la clase, sino permitir que los estudiantes que tienen diversas maneras de aprender puedan comprender, interaccionar y evidenciar sus aprendizajes.
El uso de recursos digitales tambi n puede ampliar las posibilidades de inclusi n, siempre que se utilicen con criterios de pedagog a accesible. Villac s Alb n (2025) afirma que la mirada del DUA favorece la creaci n de entornos virtuales inclusivos, as como de contenidos utilizables, did cticas flexibles y evaluaciones que mantengan la motivaci n del alumnado. Estos mismos autores advierten que las plataformas educativas deben mejorar aspectos como el contraste, textos alternativos y la accesibilidad para responder as de forma m s ajustada a las necesidades del alumnado.
En el aula de Educaci n B sica Media, los recursos inclusivos pueden aplicarse en actividades sencillas y cotidianas. Por ejemplo, una lectura de un texto del profesor en voz alta puede ir acompa ada de im genes, vocabulario clave y preguntas de comprensi n; una explicaci n de un concepto matem tico puede ir acompa ada de material concreto o ejemplos visuales; una exposici n del alumnado puede permitir el uso de carteles, diapositivas o dramatizaciones.
Se trata de unos recursos que no deben ser considerados como apoyos nicamente para los estudiantes con necesidades educativas especiales, sino como unas herramientas que enriquecen el aprendizaje de todo el grupo en su conjunto. As , el DUA hace posible establecer una ense anza m s democr tica, participativa y con sensibilidad por y hacia la diversidad.
DUA e inclusi n en Educaci n B sica Media
La Educaci n B sica Media se convierte, as , en un momento propicio para potenciar la inclusi n, puesto que en esta fase de desarrollo de los alumnos y alumnas se comienza a establecer aquel conjunto de destrezas de car cter acad mico, social y emocional.
En esta etapa, las exigencias escolares son mayores y en ocasiones las dificultades de aprendizaje, atenci n, comunicaci n, comprensi n lectora o interacci n social pueden volverse m s evidentes. Por esta raz n la aplicaci n de DUA posibilita la atenci n a las dificultades antes que stas se conviertan en exclusi n, bajo rendimiento o desmotivaci n.
En este sentido, el aula debe estar dispuesta como un espacio muy flexible donde todos y cada uno de los alumnos tengan oportunidades reales de participar. La inclusi n en la Educaci n B sica Media es defendida por el DUA porque hace posible poner en relaci n curr culo, metodolog a, recursos y evaluaci n desde la perspectiva de la diversidad.
Esto implica que el profesorado planifique actividades con diferentes niveles de ayuda, ofrezca posibilidades de acceso a la informaci n y en funci n de poder expresar de diferentes maneras los aprendizajes. Asimismo, el clima del aula se ve beneficiado, puesto que se fomenta la colaboraci n, el respeto y la valoraci n de las diferencias.
La UNESCO recuerda que la inclusi n educativa debe dar respuesta a las barreras que se anteponen al proceso de aprender y, a participar, coincidiendo con la finalidad de DUA que intenta dise ar experiencias en las que haya respuesta a todos y cada uno de los alumnos.
Trat ndose del contexto del estudio objeto de esta investigaci n, la materializaci n del DUA en estudiantes con necesidades educativas especiales de Educaci n B sica Media permite hacer un an lisis acerca de las pr cticas pedag gicas que facilitan el acceso, la participaci n, la variabilidad metodol gica y la idea de inclusi n. Por eso el DUA no puede ser entendido como t cnica, sino como un enfoque que puede dar pautas en la planificaci n curricular, la convivencia escolar o la evaluaci n inclusiva.
M todos y recursos
Nuestro estudio se realiz en un enfoque mixto, de tipo descriptivo y con dise o de tipo no experimental de corte transversal, dado que presentamos un enfoque mixto al integrar datos cuantitativos (a trav s de una encuesta estructurada) y cualitativos (a trav s de una gu a de la observaci n ulica). El alcance descriptivo permit a describir la aplicaci n del Dise o Universal para el Aprendizaje (DUA) en relaci n con la inserci n de estudiantes con necesidades educativas especiales en Educaci n B sica Media.
Como contexto referencial del estudio se tom la Unidad Educativa Albert Einstein, que est ubicada en la ciudad de Milagro, provincia del Guayas. La muestra estuvo conformada por 45 estudiantes de Educaci n B sica Media, seleccion ndose a partir de un muestreo no probabil stico por conveniencia, eligiendo el grupo que ofrec a mayor accesibilidad, pero tambi n por la accesibilidad institucional al grupo, por la relaci n con la disponibilidad del recurso y la pertinencia del nivel para analizar las pr cticas inclusivas dentro del aula.
Para poder alcanzar la obtenci n de la informaci n se implementaron dos documentos: por una parte, una encuesta en la que particip el alumnado, por la otra, una gu a de observaci n de las clases. La primera de ellas fue un instrumento que inclu a 12 tems cerrados con el tipo de escalas Likert y tres preguntas abiertas como complementarias.
Los tems de la encuesta estaban estructurados a partir de cinco dimensiones que se determinaban de la manera siguiente: accesibilidad de los contenidos, participaci n activa, estrategias metodol gicas, evaluaci n flexible, inclusi n. Esta estructura permiti recoger la percepci n de los alumnos respecto a las pr cticas pedag gicas inclusivas que se desarrollaban en el aula.
La gu a de observaci n constaba de 12 indicadores repartidos en dimensiones referidas a accesibilidad, participaci n, estrategias del DUA, inclusi n y evaluaci n flexible, lo que hizo posible recoger evidencias directas del quehacer docente, la utilizaci n de los recursos por parte del alumnado, la interacci n en el aula y las oportunidades de participaci n por parte de los estudiantes. La observaci n adem s regul los datos obtenidos en la peque a encuesta, poniendo en relaci n lo que se percib a desde el alumnado y lo que se observaba en el desarrollo de la clase.
La peque a encuesta se realiz de manera individual, explic ndose previamente cu l era el objetivo acad mico del estudio y la confidencialidad de las respuestas. La gu a de observaci n se utiliz pasadas las 24h de la jornada de clase y los indicadores se anotaron de forma objetiva en relaci n con la aplicaci n del Dise o Universal para el Aprendizaje.
Procediendo con las tareas de procesamiento de los datos, la informaci n de la peque a encuesta se encontr organizada en una matriz de tabulaci n y se les otorg validez num rica a esas respuestas: siempre = 5; a casi siempre = 4; a veces = 3; a casi nunca = 2; y nunca = 1.
Los datos cuantitativos se analizaron y revisaron en frecuencias y porcentajes con la intenci n de ver cu l era la tendencia que predominaba para cada una de las dimensiones objeto de evaluaci n. En lo que se relaciona con la informaci n cualitativa de la gu a de observaci n aplicada se hizo un an lisis descriptivo e interpretativo que permiti visibilizar fortalezas, bloques y oportunidades de mejora relacionadas en cuanto a la implementaci n de estrategias inclusivas. Los instrumentos utilizados corresponden a la peque a encuesta; a la gu a de observaci n; hojas registradoras, matriz de tabulaci n; computadora; procesador de textos y hoja de c lculo.
An lisis y resultados
Los resultados derivados de la aplicaci n de la encuesta a 45 alumnos permiten identificar, en la dimensi n de accesibilidad de los contenidos, una valoraci n moderadamente favorable respecto a la aplicaci n de las estrategias inclusivas en el aula: un 38 % de los encuestados se ala que casi siempre comprende mejor cuando el profesor utiliza recursos visuales, ejemplos o explicaciones variadas, mientras que s lo el 27 % asigna este grado de frecuencia al hecho de que comprenda mejor.
Este primer resultado muestra que hay avances, pero la diversificaci n de recursos que se observa no se expande de forma constante a la hora de ejecutar todas las actividades de clase. En lo relativo a la participaci n activa, el 42 % de los estudiantes indic que casi siempre se llevan a cabo actividades grupales o colaborativas, en tanto que el 24 % asever que siempre participa en aquellas actividades en las que puede expresar las ideas que tiene de forma libre.
Este resultado pone de manifiesto que existen din micas participativas en el aula; si bien requieren de mayor sistematicidad a fin de garantizar que todos los estudiantes, particularmente aquellos con necesidades educativas especiales, tengan posibilidades efectivas de intervenir, opinar y construir aprendizajes en colaboraci n con aquellos que son sus compa eros y compa eros.
En lo que se refiere a la diversidad de las estrategias metodol gicas, el 36 % de los estudiantes indic que el docente utiliza diferentes formas de ense ar que incluyen v deos, lecturas, pr cticas o ejemplos cotidianos. No obstante, el 31 % respondi que esto ocurre solamente a veces. Este dato permite interpretar que la planificaci n docente sigue teniendo un margen de mejora desde los principios del DUA, especialmente en lo que respecta a la representaci n de la informaci n y las diferentes formas en las que los estudiantes pueden comprender los contenidos que se abordan.
En lo relacionado con la dimensi n de la percepci n de inclusi n, el 40 % de los estudiantes manifest que casi siempre se llegan a sentir respetados y tenidos en cuenta en el aula; en tanto que un 22 % respondi que esto ocurre solamente a veces. Este hallazgo permite interpretar que la inclusi n no depende exclusivamente de la presencia f sica del estudiante en el aula; sino que tambi n hace menci n de la calidad de las interacciones, as como del reconocimiento de sus necesidades y de la eliminaci n de las barreras actitudinales, comunicativas y metodol gicas.
A continuaci n, se efect a un resumen de los resultados m s relevantes recabados a trav s de la aplicaci n de la encuesta a los 45 estudiantes de Educaci n B sica Media; los resultados est n conformados de la siguiente manera, conforme a las dimensiones evaluadas, el resultado m s importante y su interpretaci n con la intenci n de dar cuenta del nivel de la aplicaci n de las estrategias inclusivas enmarcadas en el Dise o Universal para el Aprendizaje.
Tabla 1
S ntesis de resultados sobre la aplicaci n del Dise o Universal para el Aprendizaje en el aula
|
Dimensi n evaluada |
Resultado predominante |
Interpretaci n |
|
Accesibilidad de los contenidos |
38 % casi siempre |
Se recurre a diferentes recursos pero no de forma continua y sostenida. |
|
Participaci n activa |
42 % casi siempre |
Hay trabajo cooperativo pero hay que afianzar la intervenci n de todos. |
|
Estrategias metodol gicas diversas |
36 % casi siempre |
Existen pr cticas flexibles pero hay que incrementar la planificaci n desde el DUA. |
|
Percepci n de inclusi n |
40 % casi siempre |
El clima en el aula es favorable pero todav a existen oportunidades de mejora. |
Fuente: Elaboraci n propia a partir de los resultados de la encuesta aplicada a estudiantes de Educaci n B sica Media de la Unidad Educativa Albert Einstein.
Con objeto de completar los resultados de la encuesta, se realiz una gu a de observaci n del aula, que pretend a encontrar evidencias directas sobre la puesta en pr ctica del Dise o Universal para el Aprendizaje durante la clase. A partir del mismo se pod a dignificar aspectos relacionados con la accesibilidad de los contenidos, la participaci n del alumnado, la utilizaci n de estrategias inclusivas, la adaptaci n de las actividades y la evaluaci n flexible. La diferencia frente a la encuesta consist a que recog a la percepci n del alumnado, mientras que la gu a de observaci n permite contrastar estas percepciones con la pr ctica pedag gica que se observ en el aula.
Tabla 2
S ntesis de resultados obtenidos mediante la gu a de observaci n ulica
|
Dimensi n observada |
Evidencia identificada |
Nivel de presencia |
Interpretaci n |
|
Accesibilidad de los contenidos |
Se apel a explicaciones orales, ejemplos pr cticos y algunos otros recursos visuales para ayudar a la interpretaci n. |
Parcial |
Se disponen de recursos que favorecen el acceso a la informaci n, aunque su uso no se manifiesta de una forma sistem tica durante toda la sesi n. |
|
Participaci n estudiantil |
Se promovieron actividades realizadas en grupitos y la participaci n en la clase de varios estudiantes. |
Parcial |
La participaci n fue positiva, pero no todos los estudiantes intervinieron con la misma frecuencia ni lo hicieron con los mismos apoyos. |
|
Estrategias basadas en el DUA |
Se evidenciaron algunas pr cticas flexibles pues los ejemplos eran diferenciados y hab a apoyo verbal del docente. |
Parcial |
Las estrategias inclusivas est n presentes, pero requieren una planificaci n m s estructurada desde los principios del DUA. |
|
Adaptaci n de actividades |
No se observ de forma constante la adaptaci n concreta de actividades para alumnos con necesidades educativas especiales. |
Bajo |
La falta de adaptaciones sistem ticas puede limitar la participaci n de aquellos estudiantes que necesitan de mayores apoyos pedag gicos. |
|
Evaluaci n flexible |
Predominaron las tareas escritas como principal forma de evidenciar el aprendizaje. |
Bajo |
La evaluaci n debe diversificarse a partir de exposiciones, organizadores gr ficos, proyectos, actividades pr cticas o recursos digitales. |
|
Clima inclusivo del aula |
Se observ un ambiente de respeto, escucha y colaboraci n entre estudiantes y docente. |
Favorable |
El clima del aula contribuye a la inclusi n, aunque debe acompa arse de estrategias metodol gicas y evaluativas m s flexibles. |
Fuente: Elaboraci n propia a partir de la gu a de observaci n aplicada en Educaci n B sica Media de la Unidad Educativa Albert Einstein.
La informaci n que se gener a partir de la gu a de observaci n constituy una fuente adicional a la informaci n generada a partir de la encuesta. En la jornada observada hemos podido ver durante el aula observada c mo se empleaban de forma ocasional recursos visuales, explicaciones orales, ejemplos pr cticos y actividades grupales, lo que contribuy a la comprensi n de los contenidos y provoc una participaci n activa por parte de gran parte del alumnado observando c mo, no obstante, estas estrategias no se aplicaban de forma constante o en sinton a con una planificaci n expl citamente estructurada desde el DUA.
En lo relativo a la accesibilidad de los contenidos, observamos que el docente recurri a explicaciones verbales y ejemplos de la vida cotidiana, lo que favoreci una comprensi n general del grupo. Sin embargo, la utilizaci n de recursos gr ficos, apoyos visuales o materiales multimedia fue reducida.
A trav s del presente hallazgo se observa que, por el contrario, a n hay posibilidades para fortalecer la representaci n de la informaci n a trav s de los distintos tipos de formato, especialmente con el alumnado que presenta determinadas dificultades atencionales, de comprensi n lectora o con ritmos de trabajo espec ficos.
Con respecto a la participaci n del alumnado s que han sido percibidas actividades de participativa y momentos de interacci n entre compa eros; pr cticas que favorecen el trabajo en grupo y el intercambio de ideas, pero con una participaci n desigual en el alumnado que ha mostrado m s necesidades educativas. En el caso del alumnado con mayor necesidad de apoyo la participaci n condicionar con gran precisi n a la mediaci n docente y por tanto se hace necesario propiciar estrategias para fortalecer la participaci n del todos los alumnos de manera equitativa.
En lo que respecta a la adecuaci n de las actividades, la observaci n nos permiti comprobar que no siempre se llevaban a cabo ajustes espec ficos para los alumnos con necesidades educativas especiales. Las actividades se llevaban a cabo con car cter general para todo el grupo, observ ndose la falta de apoyos diferenciados, instrucciones simplificadas, recursos alternativos y tiempos flexibles de manera continua. Desde la perspectiva del Dise o Universal para el Aprendizaje, esta caracter stica representa un punto de mejora, puesto que la planificaci n debe prever desde un inicio las barreras y proporcionar alternativas.
Tambi n pudimos observar que la evaluaci n se mantiene presidida de forma predominantemente centrada en las tareas en forma escrita, las cuales pueden restringir otras v as de expresi n del aprendizaje. De acuerdo con el enfoque del DUA la evaluaci n debe permitirlos a los estudiantes demostrar sus saberes mediante diferentes v as como exposiciones orales, organizadores gr ficos, proyectos, trabajos en grupo, recursos gr ficos o actividades pr cticas. Esta diversificaci n de realizar la evaluaci n puede responder de una forma m s ptima a los diferentes ritmos de aprendizaje y estilos de los alumnos y las alumnas, as como adaptarse a sus necesidades.
En t rminos generales, los resultados de la gu a de observaci n muestran que la instituci n s tiene presentes condiciones iniciales favorables para progresar hacia una pr ctica pedag gica m s inclusiva, pero tambi n reflejan que hace falta que se lleve a cabo una mejora en la planificaci n docente, un uso sistem tico de los recursos multisensoriales, la adecuaci n de las actividades y, por supuesto, la evaluaci n flexible. En este sentido, el DUA no debe ser aplicado como una estrategia m s ocasional, sino por una orientaci n permanente para gestionar la ense anza, la participaci n y la evaluaci n de todo el alumnado.
Discusi n
Los resultados obtenidos permiten confirmar que el Dise o Universal para el Aprendizaje constituye una estrategia pertinente para fortalecer la inclusi n educativa, especialmente cuando se aplica desde la planificaci n y no como postura traviesa o improvisada ante la dificultad.
Las dimensiones observadas revelan, en primer lugar, que los estudiantes aprecian el uso de recursos variados, la participaci n grupal y el ambiente de respeto. No obstante, tambi n conllevan la propia variabilidad de estas pr cticas; lo cual es coincidente con lo comentado por Analuisa y otros (2025) de que el DUA contribuye a que se dise en experiencias para todos los estudiantes desde las primeras etapas del proceso educativo.
La implementaci n del DUA en la Educaci n B sica Media para que el docente diversifique las formas de ense ar y evaluar. Los resultados muestran como algunos estudiantes solo obtienen la percepci n de limitaciones cuando las clases se desarrollan nicamente por medio de explicaci n oral, lectura tradicional o evaluaci n escrita.
Esta situaci n puede generar barreras para quien tiene necesidades educativas especiales, dificultades de atenci n, problemas de comprensi n lectora y distintos ritmos de aprendizaje. De este modo, el uso de v deos, organizadores gr ficos, ejemplos concretos, apoyos tecnol gicos y actividades pr cticas se constituyen como un modo de promover el aprendizaje.
La observaci n ulica permiti reconocer que la inclusi n no resulta de permitir que el estudiante est presente en la aula regular, sino que necesita que se generen condiciones para que el estudiante participe activamente. En este sentido la inclusi n ha de asumirse como una pr ctica cotidiana que ha de implicar recursos, comunicaci n, acompa amiento docente, evaluaci n flexible y clima emocional positivo.
La idea se ve reforzada por los aportes de Holtorf & Ryd n (2024) mencionando que la educaci n inclusiva implica garantizar acceso, permanencia, participaci n, aprendizaje y culminaci n educativa.
Por otro lado, la evaluaci n flexible se muestra como otro de las dimensiones que debe ser altamente fortalecida, ya que aunque existen intentos por diversificar la ense anza, la evaluaci n est casi exclusivamente ligada a actividades de tipo escrito, lo que puede limitar la participaci n de estudiantes que tienen diferentes maneras de comunicar, organizar o en definitiva, evidenciar sus aprendizajes. Evaluar no implica rebajar el nivel de exigencia acad mica, sino que ofrece diferentes v as para que los estudiantes evidencien el logro de los objetivos propuestos.
Se considera que la Unidad Educativa Albert Einstein tiene una orientaci n institucional que resulta compatible con la inclusi n, ya que en su misi n se reconoce el valor de la convivencia arm nica inclusiva, el trabajo en equipo y la formaci n en valores.
Sin embargo, para establecer esta orientaci n en la pr ctica tambi n ser a necesario reforzar la formaci n del profesorado en DUA, preparar instrumentos de planificaci n inclusiva, realizar evaluaciones diferenciadas y promover el seguimiento pedag gico del alumnado con necesidades educativas especiales. De este modo, el DUA podr a ser una herramienta real de transformaci n educativa y no s lo un concepto te rico.
Conclusiones
La implementaci n del Dise o Universal para el Aprendizaje, por la cual se sistematizan las experiencias educativas para enfocarlas en la diversidad, se presenta como la estrategia did ctica pertinente para optimizar la inclusi n de estudiantes con necesidades educativas especiales en Educaci n B sica Media.
Dentro de este enfoque, la inclusi n no se limita a la presencia del estudiante dentro de la escuela, sino que pasa a ser esa posibilidad de garantizar la participaci n, el acceso a los contenidos y el dar otras vueltas a la hora de expresar lo aprendido.
Los resultados de la encuesta a los 45 estudiantes mostraron una valoraci n de car cter moderadamente favorable respecto a las pr cticas inclusivas de aula que se vienen aplicando. Se detecta que existen avances con respecto a los recursos visuales, las explicaciones m ltiples y variadas, las actividades en grupos cooperativos y un clima de aula donde se respeta.
Sin embargo, son acciones que no se realizan de forma consistente ni sistem tica. Ello pone de manifiesto la necesidad de potenciar la planificaci n docente desde los principios del DUA, pero sobre todo el que hace referencia a la accesibilidad de los contenidos de aprendizaje, a la participaci n activa y la diversidad de las estrategias metodol gicas.
La gu a de observaci n permite corroborar estos resultados, pero tambi n evidenciando que existen recursos y actividades que favorecen la comprensi n. Su parte positiva tambi n es percibida como limitaciones en la adaptaci n de las actividades y en la evaluaci n flexible.
Esta ltima parece aferrarse, en gran medida, a las tareas escritas, lo que se podr a considerar un l mite no solo a la flexibilizaci n de la evaluaci n, sino a la forma en la que los estudiantes pueden demostrar su aprendizaje. Se plantea la posibilidad de incorporar otras alternativas como exposiciones orales, organizadores gr ficos, trabajos de proyectos, actividades pr cticas, recursos digitales, etc.
Se entiende que el DUA tiene que ser entendido como un referente del que se echa mano en la pr ctica docente y no como una estrategia de car cter ocasional, que si bien en un momento puede considerarse til, no tiene por qu ser aplicada en todos sus extremos.
Su aplicaci n debe permitir reducir las barreras de aprendizaje, aumentar el grado de participaci n del alumnado y lograr el desarrollo de contextos escolares m s justos. Para ello es necesaria la consolidaci n de la formaci n del profesorado en educaci n inclusiva, el dise o de instrumentos para la planificaci n bajo el DUA y la beneficencia de una cultura institucional de respeto, igualdad y atenci n a la diversidad.
En definitiva, la investigaci n proporciona el conocimiento necesario para reconocer que la Unidad Educativa Albert Einstein presenta unas condiciones iniciales favorables para desarrollar un sistema educativo m s inclusivo, no obstante se recomienda ir consolidando procesos de acompa amiento pedag gico, de seguimiento hacia estudiantes con necesidades educativas especiales y de formaci n del profesorado, a fin de garantizar que todos los estudiantes accedan, participen y aprendan en igualdad de oportunidades.
Referencias bibliogr ficas
Almeqdad, Q., Alodat, A., Alquraan, M., Mohaidat, M., & Al-Makhzoomy, A. (2023). The effectiveness of universal design for learning: A systematic review of the literature and meta-analysis. Cogent Education, 2218191.
Analuisa, D., Toapanta, L., Valverde, J., & Gabriel, G. (2025). El Dise o Universal para el Aprendizaje (DUA) como enfoque inclusivo. Estudios y Perspectivas. Revista Cient fica y Acad mica, 1008-1022.
Espinoza, K., & Lojano, D. (2024). Transformando la Educaci n, Por qu implementar el DUA en las aulas? Una Mirada desde la Perspectiva Te rica. Revista Cient fica de Salud y Desarrollo Humano, 729-746.
Fuentes, S. (2023). El Dise o Universal para el Aprendizaje: Gu a pr ctica para el profesorado (Vol. 236). Narcea Ediciones.
Holtorf, C., & Ryd n, H. (2024). Progress Report: UNESCO Chair on Heritage Futures: Period: 09/2023 08/2024. Linn universitetet.
Montenegro-Rueda, M. (2025). Docencia en la era digital: experiencias, retos e innovaci n.
Murillo, N. (2024). Factores asociados al rendimiento acad mico en educaci n secundaria: una revisi n sistem tica. Revista de Psicolog a y educaci n, 73-85.
Pincay Reyes, J. (2023). Dise o Universal de Aprendizaje y atenci n a la diversidad en estudiantes de educaci n b sica.
Pinz n-Tapias, I., & Mill n-B ez, M. (2025). Hacia una educaci n inclusiva: identificando las barreras para el aprendizaje y la participaci n. Educaci n y sociedad, 104-126.
Pizarro-Romero, J., & Sarmiento-Chugcho, K. (2023). Evaluaci n diferenciada y necesidades educativas especiales. Sociedad & Tecnolog a, 305-321.
S nchez-Serrano, J. (2024). El DUA en la cuerda floja: Un an lisis de las cr ticas al modelo. Estudios sobre Educaci n, 57-77.
Sandoval, L. (2024). El rol docente desde el enfoque del Dise o Universal para el Aprendizaje (DUA). Pensamiento Actual, 157-164.
Villac s Alb n, M. (2025). Dise o Universal del Aprendizaje en la Unidad Educativa Cristiana Nazareno . Riobamba: (Bachelor's thesis, Riobamba, Universidad Nacional de Chimborazo).
Dise o Universal para el
Aprendizaje (DUA) para el aprendizaje e inclusi n de estudiantes con
necesidades educativas especiales 2026 by Andr s David Pinos Tigrero is
licensed under Creative Commons Attribution-NonCommercial 4.0 International. To
view a copy of this license, visit
https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/